Es una enfermedad autoinmune
caracterizada por una inflamación crónica de la parte proximal
del intestino delgado o yeyuno, causada por la exposición de una
proteína vegetal de algunos cereales en la dieta, llamada gluten
(proteína presente en el trigo, cebada, centeno, triticale, camut,
espelta y posiblemente avena -por cuestiones de contaminación
cruzada). Se puede presentar en cualquier etapa de la vida, y aunque
se suele diagnosticar
en la infancia, en países desarrollados se diagnostica cada vez
más en adultos. Es más frecuente en raza blanca y en climas
tropicales.
Debido a los cambios en la estructura y función de la mucosa
del intestino delgado, el organismo pierde la capacidad de digerir y
absorber los nutrientes de la comida.
La principal causa de este trastorno es una reacción inmunológica
mediada por células, hacia los componentes del gluten, sin ser
una alergia típica mediada por inmunoglobulinas IgE. Las dianas
de la respuesta inmunológica son las gliadinas, proteínas
que componen el gluten, presentes en cuatro principales cereales: trigo,
cebada, avena y centeno.
La mayoría de los pacientes mejoran de sus síntomas cuando
ingieren una dieta sin gluten, pero algunos pacientes sufren de una celiaquía
refractaria, que es debida en muchos casos a una gran sensibilidad al
gluten, incluso cuando éste se encuentra en cantidades muy pequeñas
en la dieta. En la elaboración industrial de muchos alimentos
se añade gluten como espesante o gelificante que puede ocasionar
síntomas a los pacientes que padecen esta enfermedad.
¿Qué síntomas tiene?
Pérdida de las vellosidades normales del intestino delgado, con
la consiguiente disminución de la superficie de absorción
de nutrientes.
Importante mejoría cuando se retira el gluten de la dieta.
Síndrome de malabsorción intestinal debido a la diarrea en
el 50% de los pacientes.
Carencias nutritivas de hierro, vitamina B12, vitamina D.
Aumento del riesgo de desarrollar un linfoma de células T, en los
casos no tratados.
La enfermedad suele ocurrir en varios miembros de una familia.
Predominio de la enfermedad en la población del Norte de Europa.
Dermatitis herpetiforme
Distensión abdominal, esteatorrea y desnutrición
Talla baja (afecta el crecimiento en los niños no tratados)
Retardo puberal
Dolor abdominal recurrente
Fatiga habitual
Depresión
Irritabilidad
Trastornos psiquiátricos
Retardo de menarquia (mujeres)
Infertilidad
Aborto repetido
Osteopenia del adulto (5% de ellas corresponden a enfermedad celíaca)
Además, la malabsorción de alimentos puede originar:
Anemia: glóbulos rojos escasos o de mala calidad en la sangre
Raquitismo: huesos mal calcificados y que crecen mal por falta de vitamina
D. En los adultos se tiene más frecuencia de osteoporosis
Calambres musculares por falta de calcio
Piernas y cara hinchadas. Esto se llama edema y se debe a la falta de proteínas
en la sangre
Otros órganos que pueden dañarse son: dientes, páncreas,
hígado y tiroides.
Tratamiento
El único tratamiento posible para la celiaquía es la total
e irrestricta ausencia de gluten en la dieta.
Alimentos permitidos: Ciertos lácteos (leches enteras o descremadas
sin sabor), carnes al natural (sin aditivos), todo tipo de frutas y verduras
frescos, legumbres, azúzar, sal y condimentos al natural (no molidos),
harinas sustitutas de maíz, de papa (chuño), tapioca, mandioca,
quínoa, soya y linaza; aceites vegetales; semillas y frutos secos
enteros y edulcorantes como la sacarina.
Alimentos prohibidos: Todo tipo de pan y pastas derivados de la harina
de trigo, leches industriales como las con sabor y cultivadas, hamburguesas,
embutidos, cecinas, postres lácteos comerciales o con sabor, quesos
fundidos en láminas o cremas, pescados enlatados, mariscos en conserva,
sustitutos de huevo, frutas en conserva, mermeladas, jugos comerciales,
higos secos, papas fritas comerciales, legumbres congeladas, cereales asociados
como avena, cebada, cuscus, semolina, margarinas, mayonesas comerciales,
sucedáneos del café y té, helados.
Cabe destacar que en algunos casos, en ciertos países algunas empresas
han mostrado una preocupación y han certificado sus alimentos como
libres de gluten. Uno de estos ejemplos es Nestlé, que ha declarado
alguno de sus productos como libres de gluten.
Sin embargo, ante la duda, un celíaco bien informado notará que
aparte de la harina de trigo, cebada o centeno, los alimentos procesados
contienen ciertos elementos, los cuales pueden indicar la presencia de
gluten.
Estos elementos son: almidón modificado E-1404, E-1410, E-1412,
E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E1440, E-1442, E-1450, fibra vegetal, fécula,
sémola, proteína, salsa teryaki, bulgur, inulina, cerveza,
colorantes, kamut, centeno, cuscus, malta, blanqueador de harina, casinato
de calcio, extracto de malta, extracto de levadura, levadura, queso azul,
dextromaltosa, jarabe de malta, proteína vegetal texturizada, vinagre
de malta, ácido glutámico, miso, germen de trigo, glutamina,
polvo de mostaza, colorante, especias molidas, aromas, salsa de soya, saborizantes,
espesantes.